Bungie confirmó que Destiny 2 recibirá su última actualización importante el 9 de junio de 2026, marcando el cierre de una etapa enorme para uno de los juegos como servicio más conocidos de la industria. La actualización será el último gran bloque de contenido del título, aunque el juego continuará siendo jugable después de esa fecha.
Esto no significa que Destiny 2 vaya a desaparecer o que sus servidores se apaguen inmediatamente. La diferencia está en que Bungie ya no mantendrá el mismo ritmo de expansiones, temporadas, eventos y novedades constantes que acompañaron al juego durante años. En pocas palabras: el juego sigue vivo, pero su etapa principal como live-service llega a su recta final.
La noticia es importante porque Destiny 2 fue uno de los títulos que más ayudó a popularizar el modelo de juego como servicio en consolas y PC. Desde su lanzamiento en 2017, el juego recibió expansiones, cambios de sistema, eventos temporales y temporadas que mantuvieron activa a su comunidad durante casi una década.
Bungie también explicó que esta última actualización buscará ser más amigable para jugadores que quieran regresar al juego. Es decir, el estudio parece estar preparando una especie de cierre ordenado para quienes quieran volver a experimentar el contenido antes de que el soporte grande termine.
Para los fans, esta noticia tiene un sabor agridulce. Por un lado, Destiny 2 no será eliminado. Por otro, queda claro que Bungie está moviendo su atención hacia nuevos proyectos. Y sí, después de tantos años de raids, loot, expansiones y promesas raras, Destiny 2 no muere: simplemente se va a vivir al campo.



